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22 julio
2016
David Rubio / @david_rubio7
13966 Vistas
Así nació el barrio de San Blas

Así nació el barrio de San Blas

David Rubio / @david_rubio7 el 22 julio de 2016
'Barrio del Tato', luego 'Barrio de la Libertad' y ahora San Blas. Un barrio reflejo de la historia contemporánea de España

Motivado por las fantásticas fiestas de Moros y Cristianos que disfrutamos el fin de semana pasado, esta semana me he decidido por escribir sobre los orígenes de uno de los barrios más simbólicos de Alicante y en el que además yo tengo el orgullo de haber crecido y convertido en lo que hoy soy.

Realmente, las propias fiestas también tienen una historia bien curiosa del que algún día tendré que hablar. Pero sin barrio no habrían fiestas, así que mejor no voy a empezar la casa por el tejado y me reservo esa buena carta para otra ocasión.

El origen de San Blas tiene relación directa con un importante hecho ocurrido en Alicante por el año 1858, la inauguración de la nueva estación de ferrocarril. Dicha efeméride supuso la llegada del tren a la ciudad, un invento apenas recién llegado a España. La primera línea construida fue Madrid-Aranjuez, y luego ésta se amplió hasta Alicante.

Sobra decir el gran empuje que supuso para la economía alicantina. El fenómeno del turismo madrileño hacia nuestras costas comenzaba a echar sus primeras andadas.

En aquel momento surge la figura de José María Tato, un constructor local que se percata de una buena oportunidad de hacer negocio y decide construir unas casas cerca de la Estación, pensadas para los trabajadores ferroviarios.

Originalmente se construyeron unas 10 viviendas, ubicadas en la colina norte al costado de la Estación. Dieron lugar a 4 calles que se llamaron ‘de la Estación’ (actual Bono Guarner), ‘del Tato’ (dedicada al constructor), ‘de Carlota Pasarón’ (propietaria de los terrenos) y ‘de la Peregrina’. A aquella manzana se la conoció como ‘el barrio del Tato’.

Años más tarde fue Tomás Tato, sobrino de Jose María, quien dio un importante impulso al barrio al instalar una fábrica-molino de harina. Los hermanos Ribera Guarner abrieron poco después la empresa de chocolates “La industrial Alicantina”.

Estas industrias aceleraron el crecimiento del antiguo barrio del Tato. Estaba habitado exclusivamente por gente obrera; trabajadores industriales y ferroviarios principalmente. A principios del siglo XX ya se le conocía con el nombre de su patrón, San Blas.

En 1928 la Industrial Alicantina se había convertido en una de las más importantes empresas de la ciudad. Comandada por el destacado empresario Román Bono Guarner, hacía años que se dedicaba a la fabricación de todo tipo de alimentos e incluso pasó al campo de los transportes. El edificio original se quedó pequeño y decidieron trasladarse. La vieja fábrica fue derruida y en su lugar se urbanizó una calle nueva, la de Callosa del Segura.

En aquellos años de gran intensidad política, San Blas se convirtió en uno de los barrios más populares y republicanos. Durante la Guerra Civil incluso se cambió su denominación religiosa por ‘barrio de la Libertad’.

Esta vinculación con la República provocó que San Blas fuera uno de los barrios más vigilados durante la Posguerra por las autoridades franquistas. Se llegó incluso a situaciones de real paranoia, como con la peña taurina Pacorro.

En 1954 un grupo de aficionados a los toros fundaron una peña dedicada al afamado diestro sanblasino Francisco Antón ‘Pacorro’. Sin embargo, tardaron más de un año y medio en recibir los permisos burocráticos correspondientes. El motivo no fue otro que las autoridades y la Guardia Civil temían que se tratara de una tapadera para formar una asociación republicana, comunista, masona o vaya usted a saber.

Nada más lejos de la realidad. La peña Pacorro se limitó a apoyar a su idolatrado vecino torero, y aún hoy en día sigue siendo un referente lugar de la vida taurina y cultural de la ciudad.

Los famosos Moros y Cristianos se crearon sobre los años 40. El barrio se modernizó tras superar la dura Posguerra y siguió creciendo hacia el noroeste, acogiendo a gran cantidad de inmigrantes, venidos sobre todo de la Mancha y el interior. Hacía los años 80 se empezaron a construir urbanizaciones por la zona de Santo Domingo, para dar residencia a una creciente clase media acomodada.

En definitiva, un barrio cargado de historia. Y no quiero terminar sin denunciar una pequeña injusticia. Aunque la mítica y originaria ‘calle del Tato’ sigue existiendo, desde 1939 está dedicada oficialmente a Tomás Tato, no a José María.

No quiero quitarle al creador de la histórica ‘Industrial Alicantina’ el derecho bien ganado a tener una calle con su nombre, pero no creo que exista nadie más merecedor de poseer una vía dedicada en San Blas que el propio fundador del barrio: José María Tato.

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David Rubio / @david_rubio7

Alicantino de toda la vida y apasionado por el pasado, presente y futuro de mi ciudad. Me gusta investigar y averiguar, porque la vida está llena de historias, y las historias están para ser contadas. Siempre con proyectos en mente, y con ganas de saber más.

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